«La promoción y la defensa de la dignidad de los derechos de la persona humana exigen la valentía de personas animadas por la fe, capaces de un amor gratuíto y lleno de compasión, respetuosas de la Verdad sobre el Hombre, creado a imagen de Dios, y destinado a crecer hasta llegar a la plenitud de Cristo Jesús»
Juan Pablo II
El Itinerario de Formación Cristiana
La formación cristiana y cofrade de nuestros hermanos y hermanas representa uno de los pilares básicos de nuestra Corporación.
El Itinerario de Formación Cristiana cosntituye un material propuesto por la Conferencia Espiscopal Española que ha sido acogido oir la Archidiócesis de Sevilla oara la Formación de Adultos.
Este instrumento está concebido para formarnos todos siguiendo las mismas líneas y las mismas pautas en un continuo proceso personal de maduración de la fe, uniendo fe y vida.
No es sólo formación sino transformación de nuestra propia vida.
Actividades formativas
Para ello, se organizan a lo largo del todo el curso una serie de actividades y convocatorias de actos a través de los cuales se potencia y desarrolla la formación de nuestras hermanos y hermanas. Dichas actividades están orientadas tanto a la formación de jóvenes como de adultos, la tarea de organizar y desarrollar esas actividades corresponde al Consiliario Segundo el cual representa del cargo de Diputado de Formación en la Junta de Gobierno.
Algunas de las actividades que se desarrollan son las siguientes: Retiros, preparación de tiempos litúrgicos y de la Estación de Penitencia.
Conferencias y charlas de formación de temas religiosos, cofrades, culturales o sociales.
Visitas culturales a diversos lugares de interés de nuestra ciudad o provincia.
Colaboración y participación estrecha con nuestra Parroquia de San Pedro y especialmente con los jóvenes seminaristas que llevan a cabo su pastoral en la Parroquia.
El Itinerario de Formación Cristiana para Adultos
Es un material propuesto por la Conferencia Episcopal Española y acogido por la Archidiócesis de Sevilla para la formación de adultos.
Constituye iun instrumento que tenemos todos para formarnos siguiendo las mismas líneas, las misas pautas en un continuo proceso dpersonal de maduracion en la fe, uniendo fe y vida. No es solo formación sino transformación de nuestra propia vida.
Es un medio para llegar a un fin.
Es vivir personalmente la fe y hacerla vivida.
A medida que se avance en la formación iremos teniendo un proceso de conversión.
Al abrirnos al Espíritu de Jesús, ël nos dará un nuevo modo de ser, de servir, de pensar, de vivir, de afrontar la realidad.
Nuestra vida será guiada por el Espíritu.
A medida que avancemos en el itinerario deberemos:
Ver nuestra vida y la realidad que nos rodea con los ojos de Dios.
Acostumbrarnos a leer el Evangelio de forma activa; esto es, ver lo que nos dice Dios ante situaciones concretas de nuestra vida; también es ver a qué nos llama el Sñor o que nos pide en una situación concreta.
Dar una respuesta al Señor, pasar a un comrpomiso, poner en práctica lo que hemos descubierto. Así es algo que nos transforma porque se traduce en hechos y va cambiando toda nuestra realidad personal y toda nuestra vida.
En cada tema del itinerario iremos trazando una línea de conducta: un plan que poco a poco se irá concretando en el propio Plan de Vida Cristiana. Y un compromiso concreto, dterminado con tal o cual persona, realista y realizable antes del siguiente tema, y en la línea de nuestro Plan de Vida Cristiana Personal.